CAPÍTULO VII En el capítulo VII nos habla sobre las similitudes que existen entre la planta y el hombre ya que ambos nos desarrollamos, pero ambos necesitan ser orientados para que de ésta manera lleguemos a dar buenos frutos y el ser humano llegue a ser un animal racional, sabio, honesto y piadoso por eso es importante que desde que pequeños recibamos educación ya que si no recibimos dicha orientación será muy difícil que de grandes nos sea posible corregirnos, ya que al llegar a la edad adulta debemos de aprender a operar y no solo estar aprendiendo.
Los niños son más fáciles de moldear a temprana edad, ya que ellos perciben mas las cosas, son ágiles, tienen ingenio, memoria tenaz y son mas cognitivos, y una vez que aprendieron verdaderamente se les será imposible olvidarlo y así gracias a una buena educación, llegando a la edad adulta puedan desarrollar sus habilidades en la literatura, costumbres y piedad.
CAPITULO XII
LAS ESCUELAS PUEDEN REFORMARSE PARA MEJORARLAS
En este capítulo se habla sobre los métodos que deben utilizar las escuelas como, que la educación sea impartida a todo ser que quiera aprender, que se instruya de manera efectiva, tal procedimiento se haga sin castigos ni de manera rigurosa, que se instruya al alumno a adquirir conocimiento verdadero y sólido, que la enseñanza no sea fatigosa.
En este capítulo se habla sobre las capacidades que pueden nacer de nosotros mismos, las cuales nos ayudan a impulsarnos y a lograr lo que queremos, para esto es necesario que el maestro sepa nuestras capacidades y de este modo logre impulsarnos y estimularnos para el aprendizaje, el maestro debe saber que existen distintos tipos de alumnos y distintos métodos para lograr su aprendizaje, existen distintos tipos de temperamentos de los ingenios como los agudos y ávidos, no son muy interesados hacia el estudio pero si se les educa de una manera que sea llamativa, y sin rigor pueden prosperar rápidamente, existen los simpáticos y ávidos de aprender pero tardos y obtusos, estos son aquellos que no se les debe de exigir nada con rigurosidad ni dureza, puesto que con ellos se debe de tener tolerancia, tardan un poco mas en entender pero sin duda llegaran a la meta con esfuerzo. Están los indolentes y perezosos, con ellos se necesita una paciencia extraordinaria y por ultimo están los obtusos y malvada índole, con ellos es importante corregir desde raíz.
Finalmente se puede decir que es necesario un método distinto para casa alumno de acuerdo a sus capacidades, es importante que el maestro haga que el alumno se interese por el sabes para que así al llegar el momento siga su camino de la manera correcta.
CAPÍTULO XIII
EL FUNDAMENTO DE LA REFORMA DE LAS ESCUELAS ES PROCURAR EL ORDEN EN TODO.
El capítulo XIII habla sobre las funciones de distintas cosas en el mundo, las cuales todas llevan un orden, y dicho orden es la base para todo, todo tiene un proceso, todo está constituido por distintas cosas, todo buen proceso y orden tiene un porqué y para qué, en el caso de la educación, el orden no requiere otra cosa el arte de enseñar mas que una ingeniosa disposición del tiempo, los objetos y el método, de este modo enseñar a cualquiera que desee aprender y de este modo dar a las escuelas una organización que responda al modelo de el reloj, ingeniosamente construido y elegantemente decorado.
CAPÍTULO XVI
REQUISITOS GENERALES PARA APRENDER Y ENSEÑAR.
Este capítulo habla sobre el adecuado proceso de enseñanza que se debe utilizar, nos dice que para el buen aprendizaje debemos de tener condiciones favorables por ejemplo tiempo favorable, esto se refiere a que el humano debe de aprender cuando esta en la primavera etapa de su vida ósea en la niñez ya que es ahí donde se aprovecha el conocimiento, donde adquieren vigor en la vida y la razón, dice que las horas de la mañana son las adecuadas para los estudios.
Nos dice que para la buena educación es necesario primeramente que la escuela este conformada con los materiales necesarios para su utilización.
En las escuelas debe de ver un correcto sistema de aprendizaje, hacen a las artes más importantes que a la ciencia y la moral, no se debe saturar al alumno con enseñarle muchas cosas a la ves, si no una, para que así pueda entender y extraer mas conocimiento sobre una cosa a la vez, debe firmarse primero el entendimiento de las cosas, después la memoria y por ultimo la lengua y las manos, todo se debe enseñar a su debido tiempo, se debe hacer una escrupulosa distribución del tiempo para que cada año, mes, día y hora tenga su particular ocupación.
Y finalmente dice que se debe ir a la escuela constantemente ya que de otra forma no servirá la educación ya que se olvida y no se refuerza.
CAPÍTULO XVII
FUNDAMENTOS DE LA FACILIDAD PARA ENSEÑAR Y APRENDER
Este capítulo habla sobre empezar con el aprendizaje a una edad temprana para que así se pueda partir de lo general a lo particular, de los más fácil a lo más difícil, y siempre por un mismo método, ya que no todos tienen la misma forma de enseñar y esto afecta al entendimiento, este capítulo nos habla que solo debe de haber un profesor que imparta todas las materias, dicho maestro debe de hacer que sus discípulos se interesen por el saber, el maestro debe de hacer que sus alumnos amen la escuela y que sea un lugar en donde haya disposición y que el maestro sepa atender sus necesidades, para que de este modo los estudiantes no estén obligados a estudiar, que su deseo de el conocimiento nazca por ellos mismos, los padres deben de ser un impulso para el niño en su desarrollo en la escuela, deben de apoyarlos y motivarlos de alguna manera, los preceptores deben de ser afables y bondadosos mostrando siempre una buena actitud para que de este modo a los alumnos no les sea incomodo tener alguna cuestión, los maestros deben de tener modales , dejar que los alumnos experimentes y sean creativos, utilizando pinturas, instrumentos ópticos o geométricos, globos celestes y cosas semejantes, un buen maestro debe de despertar en el alumno constante admiración.
La escuela es un elemento importante en el alumno, ya que debe de ser un lugar agradable, debe de estar llena de luz, limpia, adornada de pintura y representaciones históricas, debe de tener árboles, flores y hierbas para que así, el estudiante prefiera estar en la escuela que en casa.
El maestro debe de utilizar un método de enseñanza que haga que el estudiante relacione con la memoria para que sea más efectivo su estudio, debe de recibir el conocimiento poco a poco, se les debe explicar claramente hasta que tenga su completo entendimiento, deben ir siempre juntos el piso con la vista y la lengua con la mano y finalmente que haya un solo y mismo método para enseñar las ciencias uno solo y el mismo para todas las artes, y finalmente que cada escuela siga el mismo orden y procedimiento en todos los ejercicios.
CAPÍTULO XXII
MÉTODO DE LAS LENGUAS
Es importante aprender las lenguas que son necesarias, de preferencia las lenguas vecinas, y que no es necesario aprenderlas del todo, simplemente aprender de ellas su lectura y escritura conforme a la necesidad, el estudio de las lenguas debe de ir paralelo al conocimiento de las cosas.
Nos dice que cada lengua debe aprenderse por separado, con un tiempo determinado, ya que para el aprendizaje de cualquier lengua ajena se necesitan muchos años de enseñanza, toda lengua debe de aprenderse más con el uso que por medio de reglas, leyendo, oyendo, haciendo ejercicios y de este modo afirmar el uso, los preceptos de las lenguas deben ser gramaticales, todas las lenguas deben aprenderse con el mismo método, para el aprendizaje de la lengua se necesita vestíbulo, puerta, palacio y tesoro.